Muchas veces, este concepto se relaciona mentalmente solo con el aspecto profesional y/o económico. Sin embargo, el éxito es un concepto mucho más amplio, algo muy personal y diferente para cada persona. Cada un@, en el fondo, quiere algo único, concibe su propio éxito de una manera diferente. Para unos, sí está relacionado con su carrera profesional, para otros, quizá con proyectos personales, familia, con cómo vive el día a día… ¡Con un sinfín de cosas!

Lo que sí es cierto, es que toda clase de éxito tiene unos ingredientes comunes. Formulando, podríamos simplificar en que éxito = objetivo + coraje + perseverancia. Sin estos tres ingredientes, sea lo que sea para uno el éxito, difícilmente podrá alcanzarlo. Profundizando en estos conceptos, descubrimos que detrás de cada uno de ellos hay mucho que trabajar, para poder contar con ellos plenamente.

 

Objetivo

Algo tan “sencillo” a simple vista como es tener un objetivo, suele ser uno de los principales escollos para alcanzar el éxito de verdad, ya que gran parte de las personas no saben lo que quieren realmente. Creen que lo saben, y en el fondo de su ser lo saben, pero casi nunca tiene nada que ver con los objetivos que se han marcado en la vida. Normalmente, los objetivos que se “eligen”, están arraigados en convenciones sociales, en las cosas que supuestamente debemos querer y tener, en lo que para otros significa tener éxito. E, indudablemente, cuando perseguimos objetivos que no son los que laten realmente en nuestro interior, nunca podemos tener éxito y plenitud. Podemos tener “éxito”, pero no el nuestro, no el que nos lleva a sentirnos plenos y en sintonía con quien verdaderamente somos y lo que sentimos que hemos venido a hacer al mundo. Cuando, por el contrario, conectas con tus objetivos reales y personales, y te lanzas a por ellos, la probabilidad de sentir éxito y plenitud aumenta exponencialmente.

El mundo está lleno de casos de personas que son supuestamente exitosas, según los erróneos cánones marcados y que, sin embargo, se sienten tremendamente desdichadas y vacías.

 

Coraje

No obstante, aún tienes dos ingredientes más que añadir a tu cocktail, el coraje y la perseverancia. Y es que de nada vale saber lo que realmente quieres, si los miedos, los bloqueos y las creencias limitantes que tienes, te impiden ir a por ello con coraje y determinación. Y este es otro de los principales problemas que encuentran las personas a la hora de alcanzar su éxito. Desde pequeños, empezamos a acumular, por experiencias y por lo que nos dicen los demás y vemos alrededor, una cantidad ingente de miedos y creencias limitantes. Creemos que somos capaces de mucho menos de lo que realmente somos, y nos dejamos paralizar por miedos imaginarios, que nos hacen refugiarnos en nuestra zona de confort, y en ese estado tan perverso de “no estar tan mal”.

Por eso, cuando alguien trabaja esos miedos y esas creencias, y conecta con el gran poder que tiene en su interior, y con todo lo que realmente es capaz de hacer, los muros que le separan de alcanzar el éxito y la plenitud caen otro gran tanto por ciento. Cuando encuentras las creencias antídoto a aquellas limitantes, cuando consigues mirar a los miedos a los ojos y decirles que sabes que eres fuerte y poderoso y que, aunque no se vayan, vas a tirar hacia delante a pesar y por encima de ellos, crece tanto tu seguridad, tu determinación y tu fuerza, que el camino hacia el éxito comienza a tornarse en una llanura.

 

Perseverancia

Pero aún queda el último ingrediente estrella. Ya que otro de los grandes problemas a los que nos enfrentamos, es la baja tolerancia que tenemos ante el fracaso. Y es que aunque uno tenga claros sus objetivos, y el coraje necesario para ir con todas a por ellos, no siempre va a llegar a la primera de cambio. Antes de alcanzar la cima de la plenitud, todavía encontrará unas cuantas piedras sobre la llanura. Con la claridad interior que nos dan los dos primeros ingredientes, desaparecen gran parte de los obstáculos internos y de los imaginarios, pero sí, la vida también tiene obstáculos externos y reales que dificultan la llegada a meta.

Por eso, es muy importante la perseverancia, el saber estar ahí, mantenerse en la lucha por alcanzar eso que ya, al fin, hemos sabido ver con claridad que realmente queremos. Porque habrá muchos momentos en los que sentiremos que estamos fracasando, en los que escucharemos los famosos “te lo dije”, en los que querrán volver todos los miedos y fantasmas del pasado, a recordarnos lo tranquilos y cómodos que estábamos en nuestra pecera de confort. Y ahí, en esos momentos, es cuando nuestra perseverancia tiene que decirles a todos ellos que no es un fracaso, que es un ‘aún no, pero casi’. Y así, un ‘aún no, pero casi’ tras otro, perseverando y no perdiendo de vista el objetivo y confiando en nuestro coraje y nuestro poder, indefectiblemente, llegará ese preciado momento en el que sintamos que hemos alcanzado nuestro éxito.

 

Éxito y Coaching

Como ingredientes imprescindibles que son para alcanzar el éxito y la plenitud vital, nuestros cursos, procesos y talleres de Coaching trabajan esencialmente sobre el desarrollo estos tres aspectos. El curso exitto®, diseñado para aquellas personas que de verdad quieren transformar su vida en lo que realmente quieren, y alcanzar su éxito, es un viaje a través de todo aquello que se necesita trabajar, para asentar con fuerza estos tres pilares. También en nuestra formación profesional en Coaching, además de formar excelentes Coaches, acompañamos a los alumnos a que vivan en primera persona este viaje personal hacia su propio éxito.

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