El Coaching, de unos años a esta parte, se ha popularizado mucho y, como en todas las ‘modas’, ha crecido exponencialmente la oferta y se han diversificado mucho los ‘apellidos’ que le acompañan. En muchas ocasiones, sin embargo, esos apellidos son más una cuestión de Marketing que un matiz real.

El apellido transpersonal, en este caso, alude al enfoque. No es un tipo de Coaching para aplicar en uno u otro ámbito (se puede aplicar en todos: personal, ejecutivo, educativo…), sino un enfoque con el que aprovechar al máximo el poder de esta disciplina. ¿Cómo? Fusionando la metodología del Coaching, con la profundidad de la Psicología Transpersonal.

Life Coaching TranspersonalEn el Coaching Transpersonal se trabaja en las capas más profundas de la persona, para llegar a resultados más transformadores y sostenibles en el tiempo.

Todas las respuestas que pueden llevar a cambiar un patrón, creencia limitante o perspectiva sobre una situación, están más allá de la mente racional, lugar de origen y donde, por tanto, no puede residir también la solución. El Coaching Transpersonal va hacia ese más allá, va a levantar el espejo hacia esos lugares en los que no solemos mirar y donde, ahí sí, están las respuestas que necesitamos. De esta forma, se eleva exponencialmente la capacidad de crear consciencia sobre determinado asunto, y se activa en la misma medida la responsabilidad (cómo llevar esa consciencia a acciones en la ‘vida real’). 

 

Más allá del objetivo, el propósito

En Coaching siempre se trabaja con objetivos pero, en ocasiones, si no se profundiza lo suficiente, existe el riesgo de trabajar con objetivos superficiales o demasiado cortoplacistas, provocando cambios no sostenibles en el tiempo.

Por esto, es importante llegar más allá del objetivo. Llegar al propósito que lo sostiene. El ‘para qué’ quiero alcanzar ese objetivo. Ya que, en ese proceso de profundización, muchos objetivos se caen por su propio peso, cuando la persona se da cuenta de que no tiene un propósito detrás que realmente le motive y le inspire.

Coaching TranspersonalHay muchas personas que se marcan objetivos que, realmente, en lo más profundo de sí mismas, no quieren. Simplemente, se han dicho (o les han dicho) que tenían que quererlos y alcanzarlos.Y se lo han creído. Esto, inevitablemente, les llevará a la frustración. Ya que, en caso de que alcancen esos objetivos, seguirán sintiendo un vacío.

Y, muchas veces, ni siquiera los alcanzarán, ya que insconcientemente, al no ser un anhelo verdadero y profundo, estarán en constante fricción entre el querer ese algo, y el no hacer lo necesario para conseguirlo.

En cambio, cuando conectan con un propósito profundo o de vida, es algo que no les suelta. Cuando realmente sienten que quieren algo, de forma innegociable, ahí todo su potencial y sus mecanismos sí se pondrán a trabajar para alcanzar ese objetivo, que les permitirá estar cumpliendo con su propósito. Y con valor y perseverancia, antes o después, lo alcanzarán.

Y, cuando lo hacen, sienten esa plenitud y esa paz interior que aporta cumplir con un anhelo del Ser.

 

La clave: llegar a la esencia

La clave de la eficacia del Coaching Transpersonal reside en que, mediante ese trabajo en las capas más profundas, consigue que las personas conecten con su esencia. O lo que es lo mismo, con el Ser que hay detrás de la persona o, mejor dicho, del personaje (ego)  que han forjado para interactuar y ‘sobrevivir’ en base a lo aprendido socialmente, a sus experiencias, y a lo que consideran que el mundo espera de ellas.

La clave es que la persona consiga conectar con quien realmente es, más allá de lo que se ha creído que es. Por ello, el enfoque transpersonal trabaja desde la base hasta la cúspide de esta pirámide. Porque es precisamente en esa cúspide donde se llega a conectar con esa esencia, con la auténtica identidad y el propósito vital (quién soy y para qué estoy aquí).

Se trasciende el personaje, con todo su pack de creencias, patrones y (gestión de) emociones limitantes, y se llega a un nivel de autoconocimiento y comprensión desde donde poder actuar y gestionar de una forma mucho más sabia y sana.

 

El objetivo es que las personas lleguen hasta ese núcleo auténtico donde reside su unicidad, su potencial, sus dones y valores, y conecten con ello de forma irreversible, para empezar a vivir y a actuar en coherencia con todo ello. Más allá de objetivos a corto y medio plazo, el resultado es la conexión con un propósito y el despertar de la pasión necesaria para hacerlo innegociable y hacer todo lo posible por vivir alineado con él.

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