Erase una vez, en la antigua Grecia, un profesor de filosofía muy sabio y venerado por sus alumnos.

Un día de clase, hablando acerca de las preocupaciones mentales, el profesor levantó un vaso de agua y se quedó mirando fijamente a sus alumnos.

Todos pensaban que les iba a hacer la tradicional pregunta acerca de si el vaso estaba medio lleno o medio vacío, pero el profesor no hizo tal cosa.

En cambio, alargó el silencio durante unos cuantos minutos y les preguntó:

―¿Cuánto pesa este vaso?

Uno de los alumnos más aventajados levantó la mano y dijo: ―El peso dependerá de la cantidad de agua que haya en el vaso. A mayor cantidad de agua, mayor será el peso.

El profesor, sonrió y les dijo:

― Tal vez esa sea la respuesta correcta, desde una perspectiva física y científica, pero la cosa cambia cuando hablamos de la mente y del cuerpo humano. La cantidad de agua no es tan importante, como lo es el tiempo durante el cual se sostenga el vaso.

Si lo sostengo durante solo 1 minuto, el peso del vaso equivaldrá a la cantidad de agua que contenga. Pero, ¿qué ocurrirá si lo sostengo durante una hora? ¿Y qué ocurrirá si lo sostengo durante todo un día o durante varias semanas?

Cuanto mayor sea el tiempo, más se cansará mi brazo y más insoportable se tornará el peso del vaso. Llegará un momento en el que su peso sea superior a mis fuerzas y mi brazo caerá desplomado sobre la mesa. El peso absoluto del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujete, más pesado se volverá para mi mente y para mi cuerpo.

Las preocupaciones son como este vaso de agua. Si piensas en ellas tan solo un instante, no pasa nada. Pero si sigues pensando en ellas sin cesar, te pesarán cada vez más, hasta que te quedes sin fuerzas y te sientas incapaz de hacer nada.

¡Hay que acordarse de soltar el vaso!

 

¿Qué preocupación has sostenido tanto tiempo que te ha dejado sin fuerzas y paralizad@? ¿Cómo se te ocurre que puedes soltar ese vaso, para que deje de pesar tanto? Te leemos en comentarios.

5 comentarios

  1. Reconocer y aceptar para luego seguir adelante con lo aprendido en caso de vivir una situación similar, que de ser así debemos entonces ver qué estamos haciendo para que eso ocurra.

    • Para mi no es tan simple.. llevo la carga hasta el momento en que me siento a pensar.. casi siempre pasa cuando ya estoy pasado de rosca… me ha pasado con problemas familiares, decisiones de trabajo, al decidir alejarme de personas negativas..
      1-si verdaderamente es un problema
      2-si está a mi alcance solucionarlo
      3-solucionarlo midiendo las consecuencias

  2. Toda mi vida y este hermoso cuento , que deja tremenda reflexión, me llega en un momento muy oportuno Gracias miles desde hoy soltar el vaso

  3. Buena moraleja q da a entender q mientras cargamos con la angustia, con los problemas, con las preocupaciones cada vez pesará más y no t dejara continuar

  4. Realmente es una reflexion tremenda, te da que pensar, debes de soltar el vaso para que no te pese y afrontar lo que te venga en la vida. Pero es dificil a veces afrontarlas. Pero debemos tomar decisiones que a veces nos equivocamos pero sino las tomamos no sabremos si son correctas o no. Esta historia me hace que pensar. Yo estoy pasando mal momento , tengo fibromialgia y fatiga cronica tengo dias de fustracion y dias que los sobrellevo, pero convivo con ello siempre y afronto que esto sera por vida y por mucho que quiera camviar las cosas siempre estara conmigo y debo llevar yo las riendas .

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